canelones¡Hola, gourmeteros de Valencia y resto del mundo! Hoy queremos desmontar mitos y es que según una investigación realizada recientemente las comidas preparadas pueden ser más nutritivas que las caseras.

Parece que una afirmación así es descabellada pero según el Instituto Noruego de Investigación en Alimentos, Pesca y Acuicultura, las comidas preparadas pueden ser más nutritivas que las comidas caseras.

El motivo reside en que este tipo de productos industriales se pueden preparar con técnicas de cocción a baja temperatura, como la cocción lenta. No obstante, estas técnicas habituales en los restaurantes de alta cocina son, de momento, poco utilizadas por la industria, a pesar de que algunos expertos consideran que las tecnologías que permiten este tipo de cocciones son muy eficientes para la industria y ofrecen muchas ventajas.

Tendemos a pensar que los platos preparados son menos nutritivos, con ingredientes de calidad limitada, que tienen altos niveles de azúcares o sal y contienen diferentes aditivos, todo lo contrario a lo que podemos encontrar en un guiso elaborado en la cocina casera. Y así era hasta hace bien poco, pues la industria se ha adaptado y está utilizando técnicas de que no eran habituales en sus sistemas de producción para intentar ofrecer productos de la máxima calidad.

Nofima presenta este estudio como una gran noticia para los consumidores que están preocupados por la 
calidad nutricional que ofrecen los alimentos preparados, ya que estos productos pueden ser tan o más nutritivos que la comida casera. Se asegura que no hay nada de malo en sustituir varias comidas semanales por comidas industriales preparadas de este modo. Para demostrar esta afirmación, el instituto realizó un análisis de un estofado de carne (Lys lapskaus) preparado por la empresa Fjordland, y compararon los resultados obtenidos con un estofado de carne elaborado partiendo de cero en una cocina casera.

Según los resultados, en 17 de los 18 parámetros analizados los dos tipos de comida obtuvieron exactamente los mismos resultados, lo que demuestra que las técnicas de cocción empleadas por esta empresa no dan lugar a diferencias nutricionales sustanciales. Es más, se apunta que gracias a técnicas como la cocción lenta de los alimentos, el estofado preparado industrialmente contenía unos niveles de vitamina B y C más elevados, pues este tipo de cocción preserva mejor los nutrientes, a esto hay que sumar el tipo de embalaje (al vacío) que preserva mejor las cualidades y características del plato cocinado, así lo aseguran los investigadores del Nofima.

A pesar de esto, no hay nada comparable a una comida casera, realizada desde cero y disfrutando del placer de darle forma. Pero, si el tiempo, trabajo o las obligaciones cotidianos os impiden poneros a cocinar ya no debéis preocuparos más porque la comida preparada será una buena opción también.