¡Hola, gourmeteros de Valencia y resto del mundo! En nuestra cocina gourmet de hoy os traemos los consejos que han publicado los expertos italianos en la elaboración de la pizza tradicional. Si queréis conseguir que este alimento os salga de diez, tomad nota:

pizza

  • Para realizar la masa: echo la misma cantidad de harina que de agua.

Lo primero a tener en cuenta es que los ingredientes de la masa son la harina, levadura, agua, aceite y sal. En ese orden, no otro, si queremos que nuestra masa sea la idónea. Además, cuanta más agua pongamos, más ligera será la masa y será más difícil amasarla. Lo ideal es un 1 kilo de harina/550 gramos de agua.

  • Amaso 5 minutos y ya está.

La masa es la pieza fundamental de la pizza, si no queda bien, ésta no nos gustará. Amasarla nos llevará entre 10 y 15 minutos.

  • Todas las harinas NO son iguales.

El reposo es un paso fundamental para que la levadura fermente y así la harina sea más digerible y ligera. El tiempo de reposo dependerá de la harina que hayamos utilizado. Lo recomendable es una harina de fuerza que nos permita guardarla en la nevera y poder disfrutar de la pizza hasta el día siguiente. Aunque si la vamos a degustar en unas horas pues una harina más floja serviría. La diferencia entre ambas harinas será la cantidad de proteína que tiene el trigo, contra más proteína más dura será y más tiempo de fermentación necesitará.

  • El diámetro calculado a ojo.

El diámetro de una pizza normal suele ser 28 y 30 cm. Así pues, generalmente necesitaremos una bola de masa de unos 280 gramos, aunque suele ir a peso (hay que coger la báscula y calcular las cantidades).

  • La estación, no afecta a la pizza.

Tras amasar la masa, hacemos una bola y la dejamos reposar. El tiempo de espera se calcula visualmente ya que ha de duplicar su volumen.

La temperatura ambiental afecta pues cuanto más calor haya más rápida será la fermentación. En verano se suele esperar una media hora o 40 minutos. En invierno una hora u hora y media.

  • No cubrir la masa.

Se deja reposar, pero siempre tapada (con por ejemplo, un paño húmedo). Se evita que entre suciedad y que se agriete.

  • Debo lanzarla al aire

¿Quién no ha visto esa imagen alguna vez? El cocinero bamboleando la masa en el aire, ¿es esa una condición esencial para tener una pizza de diez? Lo cierto es que aunque se recomienda porque al lanzarla hacemos que se estire más, no es algo indispensable.

  • Usar el rodillo

Queda terminantemente prohibido ya que hace que la masa se aplaste y hacemos salir todo el aire que hemos conseguido al dejarla reposar. Son necesarias las burbujas de aire para que nuestra pizza esté más ligera y esponjosa. ¿Entonces? Lo hacemos con la mano.

  • Obsesionarse con el grosor prefecto.

No existe el grosor perfecto, es una cuestión de gustos.

  • Poner mozzarella de búfala.

Existen muchos tipos de mozzarella y precisamente la de búfala (la más conocida en España) no es la más recomendable para la pizza. La mejor es la mozzarella de vaca fior di latte.

  • Llenarla de ingredientes.

Atiborrarla de ingredientes no siempre es sinónimo de mejor. Cuantos más ingredientes, peor resultado. Es muy importante el equilibrio entre masa e ingredientes. Lo ideal sería para una pizza redonda de 28-30 cm, unos 100 gramos de mozzarella de vaca y 30 gramos de jamón y setas (si esos fueran mis ingredientes). No poner más de tres o cuatro ingredientes.

  • Embadurnarla de tomate.

Sólo una mínima cantidad de salsa y luego la esparcimos. Mejor que sea tomate natural pelado con aceite de oliva, sal, pimienta y orégano. Todo eso en crudo y removemos con un tenedor.

  • Poner tomate siempre.

No siempre se pone tomate, existen las pizzas blancas que no poseen esta salsa. Por ejemplo, en la de queso, la que lleva trufa o un buen jamón.

  • Dejarla 15 minutos en el horno.

En un horno profesional que calienta 360 grados bastaría con 4 minutos y en uno de casa con temperatura de 280 grados sobre 7 y 10 minutos.

  • Añadir piña.

Muchos expertos consideran que poner piña en la pizza es un error colosal, creen que no casa con una pizza de diez.

  • Tiro la que sobra porque no se podrá comer al día siguiente.

Nunca tirar las sobras, al día siguiente nuestra pizza de diez sigue estando buena. Eso sí, hay que guardarla bien tapada.

  • Comprarla precocinada.

Por supuesto, ésta no será una pizza de diez. Hay que ponerse manos a la masa y hacer una artesana.