hoguera¡Hola gourmeteros de Valencia y resto del mundo! Se acerca el día mágico del año, el día de los deseos al calor del fuego. Y así, cobijados por las llamas, ¿por qué no disfrutar de una deliciosa cena?

San Juan, la noche más corta del año, pero también la más intensa, en la que se une lo divino, lo pagano y lo gastronómico para dar la bienvenida a la magia.

Este rito se remonta a muchísimos años atrás, cuando se creía que la fuerza de las hogueras proporcionaba energía al sol hasta la llegada del solsticio de invierno. Además, tenían función purificadora, se creía que en ellas ardían los malos augurios. Sin embargo, con el paso de los años el rito se fue acercando más a una cuestión de índole religiosa y se consideró que la celebración se debía hacer en honor al apóstol.

En la fiesta es común saltar las olas, las llamas y reunirse en torno a la hoguera. Y por qué no, aprovechar las ascuas para hacernos una deliciosa cena. ¿Qué platos podemos degustar?

El clásico de cualquier barbacoa: las chuletas de cerdo. Las aliñamos horas antes de asarlas y utilizamos para ello dientes de ajo, salsa de soja, pimienta negra y aceite de oliva.

Además, nuestra parrilla puede estar repleta de otros embutidos deliciosos como chorizos, longanizas, panceta, morcillas o longanizas. Todo ello acompañado de pan, que quedará exquisito si lo pasamos por las brasas.

Como aderezo a nuestra barbacoa podemos añadir cebolla a la plancha, tomate, calabacín, pimiento, berenjena con vinagreta…

¿Y si estamos en la costa? Pues deberemos degustar pescados y mariscos. En esta celebración no pueden faltar las sardinas. Las limpiamos bien y las impregnamos de abundante sal (conviene que estén enteras con todas sus vísceras).

Otra opción serán las brochetas (alimentos ensartados en palitos de metal o madera). Será una forma original de probar las gambas y langostinos. Intercalamos una gamba con un langostino (limpios), los rociamos de aceite, limón, sal, pimienta y ajo. Y una vez que estén listos les añadimos perejil fresco, finamente pelado.

Y para Galicia, la Queimada. Una mágica poción hecha con aguardiente, frutas (sobre todo, limones y naranjas) y azúcar, que el maestro de ceremonia enciende y vierte sobre las llamas.

Una bebida que se acompaña con la “sardiñada” (sardinas asadas) y los cachelos (patatas asadas).