¡Hola, gourmeteros! Nos acercamos a la recta final de la semana de fallas. Y sólo podríamos despedirla con la receta más especial, la de la paella valenciana. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues tomad nota.

paella final

 

INGREDIENTES (paella para 4 personas):

 

  • Pollo (700 grs. Unos 8 o 10 trozos medianos)
  • Conejo (300 grs. Unos 4 o 6 trozos medianos.)
  • Una cucharada sopera ( no muy colmada) de pimentón rojo dulce molido .
  • Hebras de azafrán al gusto o en su lugar una cucharadita de café de colorante alimentario
  • 12 cucharadas soperas de tomate natural rallado
  • Judía verde ancha (400 grs.).
  • Garrofón (100 grs.)
  • 3 o 4 alcachofas
  • Judía blanca o tabella (100 grs.).
  • Agua
  • Aceite de oliva virgen (15 cl. o 150 grs.)
  • Arroz (320 grs.)
  • Sal

 

PREPARACIÓN:

 

  • Echamos el aceite en el centro de la paella, la nivelamos, encendemos el fuego y calentamos el aceite.
  • Cuando el aceite comienza a humear, incorporamos el pollo y el conejo troceados y ligeramente salados, dorándolos cuidadosamente a fuego medio. Si el fuego es excesivo, podemos espolvorear un poco de sal en el borde de la paella, en aquellas zonas en las que no hay aceite, para evitar que se queme.  Es muy importante que toda la carne esté muy dorada, el éxito de la paella depende mucho de esta etapa de la elaboración.
  • A continuación, añadimos la verdura troceada y la rehogamos unos minutos


paella.

 

  • Hacemos un hueco en el centro de la paella apartando la carne y la verdura, en este hueco incorporamos el  tomate, lo sofreímos unos minutos y añadimos el pimentón. Dejamos rehogar un minuto más. Es importante que el fuego sea suave en el momento de poner el pimentón, ya que corremos el riesgo de que se queme y la paella resulte amarga.
  • Es el momento de verter agua hasta casi el borde.  Añadimos algo de sal y la dejamos cocer unos 20 minutos, añadiendo más agua si fuera necesario.

 

paella 2

  • Transcurridos los 20 minutos, hemos de procurar que el caldo de la paella llegue justo hasta la mitad de los remaches de las asas. Seguidamente probamos el caldo, que deberá estar muy sabroso, ligeramente salado, ya que el arroz, durante la cocción, absorberá parte de la sal.
  • Luego, incorporamos el arroz. Si hemos tomado correctamente la  referencia de los remaches de las asas, simplemente  haciendo un surco con el arroz que sobresalga un par de centímetros sobre el caldo, habremos conseguido la relación perfecta de arroz y caldo para el recipiente en el que estamos cocinando, esa es la medida exacta del arroz que necesita la paella, si deseamos añadir más arroz, deberemos subir el nivel del caldo agregando agua. Pero ya estaremos forzando la relación liquido-arroz para esa paella, lo ideal sería utilizar una paella de mayor diámetro.
  •  Agregamos el azafrán o el colorante sobre el arroz, para evitar la aparición de los grumos de colorante que se forman cuando este producto es de baja calidad. Con el azafrán no existe este problema y podemos incorporarlo a la paella como consideremos oportuno  (en hebras, tostado, molido, diluido…). Mezclamos uniformemente el arroz en el recipiente y procuramos que no queden granos de arroz sobre la carne o la verdura sin estar sumergidos en el caldo. Cocemos a fuego muy fuerte durante 8 minutos aproximadamente, o hasta que el arroz medio cocido comience a asomar.

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  • En este momento debemos bajar el fuego casi al mínimo y dejar cocer otros 6 o 7 minutos más, evitando así que el almidón que ha ido soltando el arroz durante la cocción y que ha ido espesando el caldo, se queme y se agarre al fondo de la paella. También es el momento de colocar por encima una par de ramitas de romero (fresco a ser posible), aunque es algo opcional. Transcurridos los 6 o 7 minutos, si la paella no tiene nada o casi nada de caldo, dejamos que cueza los últimos 3 o 4 minutos a fuego muy muy suave, si la paella tuviera aún mucho caldo, estos 3 o 4 minutos finales la cocinaríamos con un fuego medio. ¡Importante! Tras quitarla del fuego, dejarla reposar 5 minutos.

 

Consejos:

  • El hígado se suele retirar antes de que el pollo esté totalmente frito, pues es una parte que se sofríe con mayor rapidez, evitando así que se queme. Posteriormente lo volveremos a incorporar cuando ya estén sofritos la verdura y el tomate. Hay quien prefiere comérselo como aperitivo una vez bien sofrito.

 

  • Se suele añadir una ramita de romero hacia el final para que dé sabor, retirándola en un par de minutos pues no se come.

 

  • Un truco para que quede más sabrosa es, antes de añadirle el agua, echarle sólo un poquito de agua (poco más de medio vaso) y dejar hervir a fuego fuerte, removiendo sin parar hasta que se evapore. Repetir esto tres veces, de este modo se consigue un caldo denso de sabor intensísimo (una especie de salsita) y después, ya sí añadir el agua reglamentaria que hemos comentado.

Fuente: lapaella.net