Hoy vamos a ponernos golosos y a enseñaros cómo hacer unas riquísimas rosquillas caseras, ideales para meriendas o desayunos en cualquier época del año. ¿Os animáis a degustar estos dulces?

rosquillas caseras

Ingredientes

  • 500 gramos de harina de repostería
  • 3 huevos de 150 gramos de azúcar
  • Una tacita (de café) de aceite de oliva
  • ½ copita de anís
  • 1 limón (la ralladura)

Preparación


Lo primero que tenemos que hacer es introducir los huevos y el azúcar en un recipiente y batirlos fuertemente. Cuando estén bien batidos, añadirle poco a poco y sin dejar de batir, el aceite, el anís y la ralladura del limón.

Luego, tendremos que esparcir la harina por nuestra mesa de trabajo, haciendo un diminuto volcán e introduciendo en el medio la mezcla realizada anteriormente. Después, lo revolveremos todo hasta que consigamos una masa consistente. Terminaremos de amasar con las manos y la dejaremos reposar media hora.

harina

Por último, cogeremos esa masa (que ya ha reposado) y le iremos dando forma con las manos, haciendo como palitos largos como de un centímetro de grosor y uniendo sus extremos, de manera que quede circular como las rosquillas.

En una sartén colocaremos abundante aceite y cuando esté caliente, echaremos las rosquillas, que se quedarán ahí hasta que se doren. Una vez doradas (no quemadas) las sacaremos y las pondremos en un recipiente con papel absorbente (para eliminar el aceite).

Además, podemos espolvorearlas con azúcar glasé o azúcar y canea. Eso ya, al gusto del consumidor. Ah, y si sois de los que las prefieren más esponjosas añadidle un poco de levadura a la masa. ¡Estarán deliciosas!