tirada cerveza perfecta¡Hola Gourmeteros de Valencia y resto del mundo! En nuestra cocina gourmet de hoy os queremos dar unos consejos para conseguir la perfecta forma de servir una cerveza.

Lo primero que queremos señalar es que os alejéis de los vasos congelados, pues con ellos no degustaréis una perfecta cerveza. Y se tire en grifo o se sirva en botella se ha de hacer siempre en dos tiempos, con un ritual muy cuidado y mimando el producto hasta la coronación de la copa con una espuma cremosa.

  • Esta tirada en dos tiempos consiste en:

Primero, y como paso previo, deberemos utilizar en el proceso de tirar una cerveza, el mojacopas. Una herramienta que permite eliminar el polvo o los restos de abrillantado y crear una capa de agua imperceptible para que el líquido se pueda deslizar con suavidad.

Una vez que hemos hecho uso del mojacopas, llenamos tres cuartas partes de la copa sin generar espuma. ¿Cómo conseguirlo? Pues abrimos rápido el grifo y dejamos que el primer chorro que salga caiga sobre la bandeja, para después poner la copa con una inclinación de 45 grados respecto al caño de cerveza.

Importante: el líquido deberá caer sobre las paredes, sin movimientos de arriba y debajo de la copa y sin introducir el vaso en el grifo. Mientras el vaso se llena (intentando que no caiga el chorro sobre la cerveza, sólo tocando las paredes) se pasa al ángulo vertical y se cierra de un solo golpe el grifo cuando quedan unos 3 centímetros de copa vacíos.

En la coronación de la cerveza, o lo que es lo mismo, segundo tiempo, se llenan esos 3 centímetros de crema de espuma.

El truco para conseguirlo es como si batiésemos la cerveza, hasta que se complete toda la copa y así voilá, hemos dado forma a la perfecta cerveza.

¿Qué conseguimos con una buena tirada de cerveza? Que ésta sea más suave, que tenga un punto carbónico más preciso, más cremosidad, menos sensación de saciedad y sobre todo, que invita a una segunda caña.

Y si por el contrario tenemos una cerveza en botella el ritual será semejante. El consumidor tendrá que mojar la copa y servirla en dos tiempos, consiguiendo la coronación de la crema jugando con la distancia entre el recipiente y el vaso y conseguir que no quede nada en la botella.